Franjas de servidumbre en líneas del servicio de energía eléctrica y distancias de seguridad entre las redes eléctricas y edificaciones

Según cifras del INEC el Ecuador alcanzará los 20 millones de habitantes para el 2030; el continuo incremento de la población impulsa la construcción de nuevas edificaciones, urbanizaciones, complejos habitacionales, viviendas particulares así como ampliaciones de viviendas existentes. Estas nuevas viviendas requieren del servicio de energía eléctrica y alumbrado público y para cubrir esta demanda son necesarias la construcción de nuevas líneas de transmisión, distribución de energía y redes de baja tensión en todo el país.

La  Ley Orgánica de Servicio Público de Energía Eléctrica – LOSPEE, establece en el numeral 2 del artículo 2 que el objetivo de la ley es proveer a a los consumidores o usuarios finales un servicio público de energía eléctrica de alta calidad, confiabilidad y seguridad, así como proteger los derechos de los consumidores. En el artículo 5, numeral 5, se establece como obligación del consumidor o usuario final “Evitar cualquier riesgo que pueda afectar su salud y su vida, así como la de los demás”.

Con este antecedente, en ejercicio de las facultades otorgadas a la Agencia de Regulación y Control de Electricidad – ARCONEL, en los numerales 1 y 2 del artículo 15 de la LOSPEE; el Directorio de la ARCONEL, en sesión de 18 de abril de 2018, aprobó la Regulación No. 001/18 denominada “Franjas de servidumbre en líneas del servicio de energía eléctrica y distancias de seguridad entre las redes eléctricas y edificaciones”.

Los objetivos de la regulación son: determinar el ancho del derecho de vía o también denominada franja de servidumbre requerida para la construcción y operación de líneas de transporte de energía cuyo voltaje es mayor de 69 kV, con el objeto de prevenir y reducir afectaciones a la confiabilidad de dichas instalaciones, ya sea por presencia de vegetación, árboles o cercanía de edificaciones y viviendas.

Por otro lado, para la construcción de redes eléctricas en áreas urbanas, también se definen las distancias mínimas de seguridad que debe existir entre las redes eléctricas y las edificaciones o viviendas, a fin de reducir y prevenir los riesgos de contacto y acercamiento de las personas, con el propósito de salvaguardar su integridad física.

Esta norma debe ser cumplida por todas las empresas públicas y privadas dedicadas a la prestación del servicio público de energía eléctrica (generación, transmisión y distribución) en la construcción y mantenimiento de las redes eléctricas; por las empresas constructoras de edificaciones o viviendas; los Gobiernos Autónomos Descentralizados en el proceso del otorgamiento de autorización para construcción y líneas de fábrica y; los propietarios al ejecutar ampliaciones o modificaciones a sus viviendas.

Fuente: CNRSE, DNRT

Elaboración: Unidad de Comunicación

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *